Codigo de Seguridad P.B.I.P

Introducción

La seguridad es un problema de todos, no solo de la Autoridad Marítima que la debe controlar, sino de todos aquellos que están involucrados en la operativa marítima, los buques y su personal, las empresas y agencias que representan a dichos buques, las terminales portuarias, los puertos con sus autoridades y de todos aquellos que utilizan los servicios, ya sean de los buques o de las facilidades portuarias.

Esto tiene que ver con el Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias, más conocido por el Código PBIP de la Organización Marítima Internacional y en consecuencia la Autoridad Marítima de Perú entiende que todos los operadores marítimos del país, públicos y privados, tienen un compromiso muy importante en cumplir con lo que está estipulado en este código que entra en vigencia internacional el 1º de julio del 2004.

Haciendo un análisis del comercio en nuestro país, se aprecia que casi el 75% de las mercaderías salen o ingresan por vía marítima. Tener problemas en la colocación de esas mercaderías evidentemente pondría al país en una situación muy difícil. Es por eso que se debe asegurar que se cumpla con todos los standards de seguridad antes de la fecha estipulada, de manera de poder competir en la región.

Todo este aparato preventivo que se va a implementar tiene por objeto frenar el contrabando, ilícitos, transporte de drogas, armas, etc., horizonte que coincide con las exigencias de seguridad de los Estados Unidos (CSI).

Volver

¿Cómo sirgió el P.B.I.P?

Luego de los ataques terroristas contra los Estados Unidos de Norteamérica llevados a cabo el 11 de Septiembre de 2001, La Organización Marítima Internacional (OMI) declaró su determinación de trabajar, junto a los países interesados, para impedir que el transporte marítimo se convierta en blanco del terrorismo internacional y de otros actos ilícitos.

Durante el mes de diciembre de 2002 se aprobaron una serie de medidas que resultaron enmiendas al Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar, 1974, Capítulos V y XI la adopción del “Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias” que entró en vigor a partir del 1º de Julio de 2004.

La Organización Marítima Internacional no había intentado regular hasta el momento mediante un Convenio obligatorio de la talla del SOLAS, aspectos relativos a la Seguridad Pública en Buques y Puertos, definidos en su traducción como PROTECCIÓN MARÍTIMA.

“LA PROTECCIÓN MARÍTIMA Y DE LOS PUERTOS” es un tema estrechamente vinculado con la creación de espacios en materia de seguridad para el desarrollo económico y comercial de nuestro país.

En el orden internacional es un asunto preocupante que adquirió prioridad en la agenda del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, avalado por el resto de la comunidad internacional, en el que se ha decidido prevenir cualquier acto de esta naturaleza que constituya una amenaza a la paz y a la seguridad global.

Esta preocupación por parte de los Estados Unidos, fue lo suficientemente sólida como para impulsar a la comunidad marítima internacional y generarles las herramientas normativas necesarias para tratar de desterrar esta clase de hechos, instalando el concepto de sistema integral globalizado, para con los buques, pasajeros, tripulación, carga e instalaciones portuarias.

Esta preocupación por la seguridad de los buques tiene antecedentes remotos, afines a la Prefectura a partir de nuestra condición de Fuerza de Seguridad especializada en ámbitos portuarios y navegatorios. Entre las amenazas a la seguridad se incluyen también, además del terrorismo, actos ilícitos como piratería, ataques armados, migración ilegal, polizones y contrabando de armas, tráfico de drogas, etc.

La protección contra el terrorismo y otros ilícitos deja de ser desde ahora un hecho aislado para transformarse en un problema global que requiere atención global y solución global.

Sucintamente, las enmiendas contemplan modificaciones en el equipamiento de a bordo, la inclusión de un registro sinóptico continuo, aceleración de la entrada en vigor del sistema de identificación automático de buques, grabado del número OMI de identificación del buque, equipo de alerta de protección de buque, y fundamentalmente la adopción del Código de Protección del Buque y las Instalaciones Portuarias, hechos que implican la ejecución de planes de protección a bordo de los buques y de las instalaciones portuarias.

En el Código de Protección han aparecido nuevas figuras, tales como: el Oficial de Protección de la Compañía, el Oficial de Protección del Buque y el Oficial de Protección de la Instalación Portuaria cuya capacitación y adiestramiento está a cargo de la Institución. Estos actores tienen la responsabilidad de desarrollar e implementar los planes de protección que aprueba y certifica la Prefectura, de modo que la participación Institucional es de vital importancia en este proceso.

Entre las medidas adoptadas por nuestra Organización inmediatamente después de los hechos del 11 de septiembre de 2001, podemos citar la implementación de Sistemas de Control de personas, cargas y equipajes en las terminales de pasajeros; la reasignación de medios fluviales y aéreos para incrementar las actividades de vigilancia y prevención del delito; controles documentales tempranos a los buques que arriban; incorporación de nuevas tecnologías en los sistemas para el control del tráfico marítimo; encuestas de protección sobre eventuales amenazas u otros hechos ilícitos a los capitanes de los buques; instrucción y adiestramiento sobre control de equipajes, detección de explosivos, uso de scanners y arcos detectores de metales; capacitación sobre asistencia al turista y en general medidas que apuntan a plasmar el concepto de “SEGURIDAD INTEGRAL” tendiente a responder la requisitoria de la comunidad internacional en esa materia.

Como parte del proceso de toma de conciencia de esta cultura de la seguridad en nuestro ámbito de actuación, se expuso la temática general ante otros organismos afines como ser Aduana, Migraciones, Cámaras Navieras y portuarias, Consorcios de Gestión de Puertos y Representantes Sindicales.

Durante el transcurso del presente año se dictaron cursos para el personal Superior de la Institución, formándolos como Auditores de Protección del Buque y de las Instalaciones Portuarias e Instructores del Código de PBIP con la misión de desarrollar el proceso de implementación de las nuevas medidas y asesorar al sector administrado.

En la actualidad se continúan perfeccionando los procesos necesarios para la ejecución del sistema. Se han confeccionado las normas reglamentarias (ordenanzas marítimas) pertinentes; la instrumentación de nuevos cursos, seminarios, conferencias, visitas de evaluación a instalaciones portuarias, e interacción con otros organismos del estado vinculados al sector portuario.

Entre las conclusiones a que hemos de arribar se aprecia en primer lugar “QUE LA GLOBALIZACIÓN EXIGE A LOS PAÍSES EN DESARROLLO COLOCARSE A LA ALTURA DE LOS ESTÁNDARES INTERNACIONALES INCLUYENDO LA CUESTIÓN SEGURIDAD, ASPECTO QUE NO SERÁ VARIABLE DE AJUSTE”. La seguridad se ha constituido en un factor decisorio para la continuidad del comercio exterior, afectado a las personas que operan a bordo en la interfaz buque-puerto.

La adopción de los recaudos de seguridad contemplados entre nuevas medidas marca la diferencia entre los que pueden pertenecer, o no al mundo del comercio internacional naviero.

Esta razón obliga a la Dirección General de Capitanías y Guardacostas a contribuir al proceso con la mayor calidad y de la forma más eficiente posible.

Desde el punto de vista de la industria marítima, resulta vital conocer con claridad los propósitos. Debemos generar confianza en que las respuestas de seguridad se corresponden a nivel de amenaza a partir de una forma sensata y sistemática en su medición.

El Convenio es aplicable en términos generales a buques denominados “SOLAS” y a las instalaciones portuarias que operen con tales buques. No obstante, está librado a los Gobiernos Contratantes extender el alcance estas medidas a otros buques e instalaciones no captados inicialmente por la normativa, en la medida que afecten el nivel de protección deseado. Todo este esfuerzo destinado a cumplir las exigencias internacionales en materia de protección marítima obliga a nuestro sistema portuario a adecuarse a las exigencias internacionales y ajustar su nivel de protección para permitirle desarrollar nuestro comercio internacional.

Volver

Nivel de protección

DICAPI aplica en concordancia con lo establecido en el Código de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias tres niveles de Protección Marítima. Dichos niveles fueron concebidos con la finalidad de implementar medidas preventivas adecuadas contra los sucesos que afecten la protección marítima.

Niveles mas altos indican un mayor riesgo de que ocurran tales sucesos.

1Nivel de Protección 1 (Normal):El nivel en el cual deberán mantenerse medidas mínimas adecuadas de protección en todo momento.
2Nivel de Protección 2 (Reforzado):El nivel en el cual deberán mantenerse medidas adecuadas de protección adicionales durante un periodo de tiempo, como resultado de un aumento del riesgo de que ocurra un suceso que afecte a la protección marítima.
3Nivel de Protección 3 (Excepcional):El nivel en el cual deberán mantenerse más medidas concretas de protección durante un periodo de tiempo limitado cuando sea probable o inminente un suceso que afecte a la protección marítima, aunque no sea posible determinar el blanco concreto.

Volver